Soy Guerra_S

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miércoles, 21 de octubre de 2009

En el Nombre de Jesús


Quién creyera que en Latinoamérica, hasta el mismísimo Hijo de Dios es difamado por la izquierda y a empellones es inmiscuido en el conflicto interno colombiano. Quién creyera que su santo nombre avala el adoctrinamiento e intervencionismo de izquierda en Colombia.


Alguno dirá que es odiosa mi afirmación de que algún predicador lejos de confortar el alma con la predicación del Evangelio del Reino, vocifera infortunados discursos electorales. Pero sí, señores, este atropello ético es llevado a cabo por el sin par grupillo de ¨creyentes¨ (aunque activistas sería una mejor descripción) cuyo lugar en la Iglesia, al ordenarse ministros, consiste en viajar de país en país y de pueblo en pueblo manipulando y divulgando el mensaje de “San” Karl Marx.


Y qué tipo de creyentes son? Pues, conocemos por experiencia de un prototipo de cristiano sencillo; aquel piadoso que humilde en el templo protestante recibe su pan de cada día en un devocional, buscando rectitud moral, en contrición y amor al prójimo y que por pertenecer al rebaño, algunas veces injustamente es blanco fácil de cuanto avispado se aprovecha (los creyentes, sabemos a qué nos referimos) Pero sin lugar a confusiones, a los que me refiero aquí es a aquellos que se precian de académicos, a esa selecta minoría que se curtió en el trívium de los Seminarios Protestantes en sus países de origen. Pero además, se curtieron de Teología de la Liberación en Brasil y del proyecto de revolución en Cuba; quienes luego de estructurar fríamente su callada y religiosa rebeldía se dedicaron a rediseñar el mensaje bíblico y difundirlo distorsionado conforme a sus viscerales pasiones. La mayoría, protestantes históricos, entre los que tristemente descuellan luteranos, reformados, anglicanos, calvinistas, wesleyanos o menonitas.

Estos “sabios” de iglesia, luego de escrutar lenguas semíticas y hermenéutica, concluyen con fatuo desparpajo que la teología cristiana conservadora tiene veintiún siglos enrarecida, vacía u oculta y que su real interpretación está textualmente contenida en el manifiesto comunista o escritos de Chomsky y, razonando en eso, mas les habría valido ir a Cuba a adiestrarse y no perder tanto tiempo y plata en seminarios y universidades, como diría alguien: “Tanto nadá pa´ morí en la orilla”. Pero a pesar de todo han visto algunos resultados, porque en Colombia, su “erudición” les apertrechó para camuflarse en política interna y el conflicto, utilizando groseramente el libre acceso al púlpito de enseñanza, redujeron la excelsa verdad de Cristo a la incidencia política o la confundieron con ella. Trastocaron los principios de esa Biblia que cargan bajo el brazo y terminaron directa o indirectamente? en colaboradores de uno de los actores del conflicto, pero eso sí: Siempre con cuello clerical.

Estos personajes, a los que no se debe llamar hermanos, por no ser hijos del mismo Padre, no buscan servir al menesteroso; no señores, no nos llamemos a engaño ya que ni siquiera fingen imparcialidad, son abiertamente proclives a la insurgencia, buscando a través del ministerio religioso un espacio político que el verdadero evangelio rechaza y de ahí que tengan en poco abusar de la fe. Por lo que estoy cierta que traerán consigo la ira de Dios, por poner en Su boca palabras que El nunca dijo.

Sépase, que ellos con sus actos reniegan de Dios. Porque muchos inocentes en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador, claman porque se les hace violencia y esta sarta de conspiradores cierra sus oídos para no oír, sencillamente porque esos tiranuelos son de izquierda. O a ver, digan: Dónde queda la denuncia social o religiosa de la Iglesia Protestante por el armamentismo en Venezuela o porque coartan la libertad de expresión o porque exportan cientos de exiliados al mundo? Osarán responder acaso que ahora creen en el laicismo de Estado?

Dónde queda la denuncia por la dictadura en Cuba? Es que inquieta por qué las mismas personas que vienen a Colombia a hablar con las comunidades y en los templos acerca de las violaciones a los DDHH (que no está mal, pero no les compete) van de vereda en vereda agrupando contra el Estado las presuntas víctimas y azuzando el inconformismo, pero curiosamente no hacen la más mínima declaración en Cuba por hechos mucho peores? Dónde queda la denuncia por la reactivación del terrorismo en el Perú? Dónde la denuncia por las víctimas del terrorismo en Colombia? Eso es doble moral, eso es hipocresía.

Tal es el descaro de éstos que describo, que es frecuente y aborrecible la manera en que se levantan ante congregaciones de fieles, no a predicar la Palabra de Dios, sino creando verdaderos enemigos al Estado, desestabilizando. Sólo hay que oírlos para notar que sus sermones son sólo arengas partidistas donde buscan trastornar sin pudor a personas vulnerables, porque donde Dios ve sus hijos, ellos solo ven electores. Se mueven en tres espacios: De pueblo en pueblo en zonas de conflicto, revolviendo el agua desde el santo templo de Dios. También usando su acceso al sector académico, por su importante preparación y, por último, como no generan sospechas como facción religiosa, se dedican a hacer lobby contra nuestro país con gran credibilidad y resultados, al punto en que ya se constituyeron en factor real de poder en las instancias multilaterales.

Están en el lugar equivocado? No sabría decirlo, pero pareciera que pretendieron ser políticos y sólo pudieron ser ministros (porque ser ministro es poco en sus mentes) pero para eso no tenían que ir a seminarios sino a facultades de ciencias políticas y una buena razón para esa elección, puede ser que si escogían el seminario garantizaban un gran auditorio en catatónica obediencia, es fácil de entender. En cambio la universidad ni el auditorio te asegura.

Bien ensena la Palabra de Dios, que debemos respetar las autoridades, que incluyen sus instituciones. Gracias infinitas a Dios que Jesús fue anterior y nunca tuvo acceso a mamertos con tanta autoridad, porque me temo que de haber sido discípulo de estos estultos, tal vez no habría muerto como sacrificio en expiación sino que habría creado organismos bíblicos internacionales para disfrutar vida de conferencista por el mundo, tal vez habría creado la Internacional Socialista o muerto feliz conspirando contra los gobiernos democráticos de occidente.

1 comentario:

Victor Quiros Vargas dijo...

La atribución de rasgos marxistas al cristianismo es una de las desviaciones teológicas más grotescas que se conozca.

Además, constituye casi un crimen contra la memoria de los grandes pensadores escolásticos, como Tomás de Aquino, San Anselmo o San Agustín. Referentes a los cuales volveremos cuando nos demos cuenta que hemos sacrificado la gloria en nombre de una civilización "progre" en la que todo sustantivo debe ir untado del calificativo "social" (hasta los evangelios son "sociales" ahora).