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martes, 22 de junio de 2010

Uribismo o "Santismo"?



Uribismo o Santismo?

Pregunta fuera de orden y maliciosa. Es obvio que la elección de Santos a la Presidencia obedece al plan maestro de Uribe de consolidar al uribismo como tendencia, esta elección del domingo fue apenas uno de varios plebiscitos en el que se apuntalará la visión de Uribe como proyecto de Estado y los demás partidos no lo advirtieron.

Varios contradictores de Uribe derraman ahora lisonjas para el Presidente electo alabando un “santismo” que no existe, buscando crear celos y enrostrar a Uribe la contundente victoria de nueve millones de votos como si esa elección no fuera gestada por el mismo Álvaro Uribe Vélez.

Ya por ahí alguno dijo que con ese triunfo de Santos quien subió al poder fue el partido liberal; otro dijo que Uribe intentará inmiscuirse en el nuevo gobierno; sin faltar el que mencionó que Santos se distanciará de Uribe más temprano que tarde. Columnistas, muy acreditados académicos y muy prestigiosos pero muy "carboneros" todos, como dirían en mi tierra. Un blogger no es nadie para osar contradecirlos, pero les cuento: Yerran como siempre.

Amigos, esos mismos sabios columnistas son los que vitorearon antes de tiempo a Mockus, los mismos que “tumban” a Uribe cada que despliegan escándalos promovidos por la oposición, sinceramente siempre se equivocan y ya hasta pena debería darles, sólo hacen pueriles predicciones y emocionales elucubraciones, nada más alejado de la realidad.

La realidad actual amigos, es que el uribismo así calladito como está, tiene su cuerpo de doctrina, propio o no pero lo tienen y siguen su libreto a pie juntillas. Los uribistas (dícese de todo aquel que comparte la visión de Uribe) Están divididos entre los que gobiernan y los que los eligen y entre todos conquistaron el país.

Ya tuvieron ocho años con Uribe en la Presidencia de la pasada década. Se ganaron las principales alcaldías, concejos, asambleas y gobernaciones. Queda cual cabo suelto la Alcaldía de Bogotá y Uribe no rechaza la idea de postularse para la próxima campaña. Ya tienen Ejecutivo, Congreso y planean reformar para pulir la rama Judicial. Es eso santismo, amigos? Que miopía la de algunos…

Cooptaron los partidos de más larga tradición que eran las columnas del país: Liberales y conservadores. Ya los conservadores están del lado que corresponde y los liberales terminaron derrotados y en sus estertores ya abdicaron de la oposición para no perecer (Hacen parte de la mismísima coalición uribista) pero deben asimilar que ya perecieron porque nadie votará en el futuro próximo por alguien que no represente la visión uribista del Estado.

Conclusión: Muy al contrario de lo que esos analistas políticos inventan cada día en sus columnas, el uribismo no se contrapone al santismo sino al antiuriubismo. Este de Santos es un uribismo consolidado, con mejor imagen y encriptado como nuevo rumbo de Estado. Los uribistas no buscarán ser una opción de poder, porque ya lo tienen, se establecieron y nadie opuso resistencia porque no notaron ni notan su avance pero ya vemos que replegaron opositores individuales y partidos completos. El uribismo, más vivo que nunca.

jueves, 17 de junio de 2010

Hasta cuándo la Unidad Nacional?

La idea de Unidad Nacional de Juan Manuel Santos en este momento histórico es de lo más pragmática y esencial para aplacar algunas rencillas personales y partidarias porque de ahora en adelante todos haran parte y se sentirán parte del gobierno lo que se traduce en innegables ganancias en materia burocrática y de imagen.

El partido Liberal que tiene sus varios congresistas pero que en colectivo está poco menos que desprestigiado y desmoralizado, tomará nuevo aire para reestructurarse y replantearse sino la existencia, talvez la vocería de personajes nefastos como Piedad Córdoba y Ernesto Samper que en buena parte gestaron ese estado vegetativo. Ahora deben restaurarse, tomar fuerzas para que fichas del tipo y calidad de Aníbal Gavíria se hagan a la jefatura de lo que quedó en esa colectividad en 2010.

Juan Manuel Santos debe alertarse y aprovechar la efervescencia electoral para abordar raudo su agenda de gobierno en el Congreso. No pasemos por alto que esa coalición no significa paz sino quietud y dentro de poco empezarán algunos a reclamar sus derechos de primogenitura en todo sentido y no nos extrañe que esa union multipartidaria que se presume de concertacion, soporte y avance, tarde que temprano se convertirá en el peor dolor de cabeza del nuevo Presidente.

No pasarán dos meses luego de la posesión cuando empiece el Partido de la U a enrostrar su disciplina y apoyo irrestricto sin disidencias desde Primera Vuelta y exigir que se tenga en cuenta que solos obtuvieron los casi siete millones de votos con los que ganó ese 30 de mayo y que le permitieron negociar esta union.

El partido Conservador reclamaría a su vez que ellos, como segunda fuerza electoral del país, lideraron con Uribito la “Unidad Nacional” adhiriendo casi sin condiciones desde el primero de Junio y no es de despreciar porque su fidelidad es comprobada dentro de la coalición soporte del gobierno Uribe en ocho años. Otro tanto podría decirse de Cambio Radical y de su respeto a la coalición.

Siguiendo con el partido Liberal, creo no demorará su aparición en escena solicitando la anhelada burocracia que esperan con la inquietud de que en una sola decisión que no compartan, acostumbrados como están al caudillismo, corren el riesgo de que facciones disidentes los saquen de la "torta burocratica" de este gobierno.

De ahi que el tiempo es clave para evacuar los temas columna del Gobierno Santos como reformas en Salud; por qué no, una financiera, una tributaria. Indispensable una de Justicia, pulir acuerdos de cooperación militar, económica y una arremetida sin precedentes en materia diplomática contra el lobby extranjero de guerrillas y otros contradictores.

Casos como el reciente de Cesar Gaviria (más que pelearse con Uribe, resiente de nosotros los uribistas) van a ser pan de cada día. Personajes de ese tipo son peligrosos porque lejos de sumar en consensos, resquebrajan la unidad que se persigue.

A Cesar Gaviria le tembló mano para llamar al orden a Cristo, Córdoba y Samper. Con su silencio complice urdió la debacle el partido Liberal, hay que llamarlo y tenerlo cerca, pero no sería sabio concederle más que eso. No hizo bien en sus propios gobierno y partido, no hará bien en los ajenos. Sin embargo, de darse una desafortunada conyuntura que deshiciera la coalición de gobierno, el nuevo Presidente tiene con la U y conservadores las mayorías suficientes y eso es garantía de gobernabilidad.

Toda victoria es para uso y disfrute de quien la obtiene pero puede ser pasajera sino es bien administrada, por ello considero que esa ganancia indiscutible de Santos en primera vuelta y (esperamos) consolidación en la segunda, deberá ejercerse con toda autoridad, tacto, humildad, audacia y ante todo mucha rapidez.

lunes, 14 de junio de 2010

Hola, Verde


Hola verdes, bienvenidos a la realidad.

Algunos se preguntan qué sucederá con el Partido Verde luego de estas elecciones pero contrario a lo que varios muy serios opinan y a pesar de esos más de 3 millones de votos yo creo que ese partido queda muy mal parado a nivel nacional.

Creo que hay muchos que confundieron esos más de 3 millones de votos con un partido establecido, incluso la misma Ola Verde creyó que son un partido y no, no lo son. La Ola Verde puede creer cualquier cosa pero aquellos que no pertenecemos a ella y que nos embriagamos menos de la avalancha de datos de opinadores en televisión o en red, pensamos distinto.

Para mi es claro, que esa "Ola" ni siquiera es un movimiento, fue una eufórica aglutinación de inconformes que votaron y se constituyeron más que como un partido en un anhelo colectivo de cambio, que es loable, pero difícilmente permanecerán estables y unidos cuando termine el Mundial de Suráfrica.

Entre otras, el novel Partido Verde tiene sólo algunos cuadros por lo que incluso sería apenas entendible que alguno de ellos busque "tierra alta" para no ahogarse en estos 4 años que ya empiezan. Ellos sólo fueron los encargados de mal-administrar inconformes, que no militantes. Las bases reales del partido son casi tan amplias como su participación en el Congreso, por lo que creo que, incluso les costaría mucho ser oposición en este cuatrienio.

Fíjense amigos que estamos ad portas de un gobierno de "Unidad" que ya se concretó para fines electorales, no de ahora, sino desde antes de primera vuelta (Los votos que no tuvieron Pardo y Noemí lo confirman). Unidad que ya se concretó de manera pública y formal con uribistas de varios partidos e incluso otros que hacían oposición. De ahora en adelante esos varios partidos tendrán participación burocrática y pasan a ser la coalición de gobierno y si Mockus no recuerda por qué pasó, le recuerdo que abandonaron la oposición precísamente porque concluyen que esa estrategia de Santos aunque no es gratis, es una tabla de salvación. Ellos saben que la oposición contra Uribe como gobierno fuerte y con mayorías ha sido algo muy jodido.

A Mockus se le comparó en su día con el Quijote que disfruta desvariando y su Sancho señores, lejos de ser Fajardo, fue la Ola Verde antes de la Primera Vuelta. Ya en este momento son aquellos que de cara a la segunda vuelta aún no han desertado. Ellos, los mismos votantes de Mockus de la 1a vuelta en el fondo saben que gobernar con el estándar axiológico que se publicitó es quijotesco, de ahí el asombro con el vertiginoso ascenso de su popularidad; pero amigos, qué podemos esperar de esa reunión de ciudadanos de intereses dispersos persiguiendo la Utopía, lo onírico? Por ello creo que es impensable una espera de cuatro años para concretar el ideal del partido Verde porque luego del Mundial, dispersamente perseguirán otros sueños conforme a Trending Topics se muevan en twitter estos cuatro años.

domingo, 6 de junio de 2010

Doble Moral de Izquierda


Lo patético de la doble moral es que resta credibilidad y sensatez a quien se apoya en ella y como ejemplo por antonomasia de esta singular doble forma de juzgar, explícitamente nombro a la izquierda colombiana. Sí, amigos míos, alguna vez hemos escuchado de prospectos mamertos nimiedades como que:
1.La Jihad palestina se ejerce en legítima defensa, mientras que los actos militares israelitas son terrorismo? 2.O tal vez que la barbarie de las Farc es motivada por desigualdad e injusticia sociales pero el legítimo Presidente y el legítimo ejército son sanguinarios?
3.De pronto que la izquierda hace buenas coaliciones para acceder al poder, pero que la derecha es una absurda y corrupta "Maquinaria Electoral"?
4.Amigo, has oído por ejemplo, que la corrupción en el Distrito de Bogotá se "toca con pinzas" sin escándalos y la corrupción indignante es la del resto del Estado en general?
5.Todos sabemos que en los 80´s el M-19 hizo causa común con las mafias y desde los 90´s ya las Farc y ELN no colaboran sino que ascendieron y son socios de la firma: Son narcos, pero no se lucha contra eso; a contrario sensu, lo que se vocifera es que este Estado es mafioso y debe combatirse?
6.Has oído que en los 80´s la guerrilla quemó y secuestró el Palacio de Justicia y eso estuvo "bien hecho, se lo merecían" pero si Uribe sólo le frentea a la Corte que está politizando la justicia, entonces él sí la coacciona?
6.También que con la narcoguerrilla se debe llegar a un "acuerdo Humanitario" y declaración de beligerancia pero con narcoparamilitares deben haber condenas de lesa humanidad?
7.Sabías que lazos de políticos con guerrillas no se investigan y si se investigan se precluyen misteriosamente pero la relación de políticos con paramilitares debe ser investigada y castigada hasta llegar a sus últimas consecuencias?
Sí, Amigos, es a estas pequeñas pequeñeces a las que me refiero con doble moral. Tan antigua como el hombre, se eternizó en el aforismo latino "Quod licet Iovi, non licet bovi" (Lo lícito para Júpiter, no lo es para todos) y significa que hay justificaciones para la conducta propia y el juzgamiento más feroz en lo que aplica a los demás.
Estándares éticos aplicados con todo rigor a un grupo o individuo, que para el caso que nos ocupa es a la derecha, y con laxitud en otro, se constituye en injusticia violar el importante principio de imparcialidad.
Esa imparcialidad significa aplicar el mismo criterio moral a toda persona sin inclinación ni favoritismo. La doble moral deja de lado lo imparcial y juzga individuos acomodaticiamente. Debemos condenarla pública y privadamente pero curiosamente en la vida política diaria se le saca mucho rédito.
Así que de ahora en adelante, amigos, no nos dejemos impresionar por la doble moral de algunos que sin pudor guardan silencio ante unos actos mientras condenan otros. Exijamos un solo rasero moral para todo y todos y saldrá más de uno exhibido y sin argumentos ante la seriedad de una sola medida para toda conducta similar.
Esta doble moral termina por enquistar más la corrupción en todas las ramas del poder, vicio que la actitud revanchista y amoral de la izquierda alimenta y perpetúa.

jueves, 3 de junio de 2010

Gobierno de Unidad Nacional



Interesante invitación de Juan Manuel Santos a los partidos para que apoyen su candidatura y eventual gobierno en lo que él llamó “Gobierno de Unidad Nacional”. No tengamos en poco su palabra, amigos, porque dista de ser vana oferta; Santos aprendió de su mentor a decir lo esencial.

Caracterizamos este ofrecimiento por convocar militantes de los partidos con sus diversas tendencias a participar directa o indirectamente en un gobierno uribista.

Muchos opositores fueron percibidos como “mezquinos enemigos de la patria”, como autores de campañas de desprestigio sin razón; sin contar con el bajo nivel de aceptación en la opinión y que naturalmente se tradujo en la votación de este 14 de Marzo y que se ratificó este 30 de mayo. De ahí que la promesa les ha resultado atrayente a varios de ellos porque dan fe de la esterilidad política de sus actos en ocho años.

Pero amigos, no todo es generosidad de parte de Santos en la participación democrático-burocrática del poder: Él también sabe de sobra que en la administración Uribe se han desatado espinosas investigaciones algunas que apenas inician y otras que están aún en curso, y donde a pesar de la encomiable labor de las instituciones, todos sabemos que el alboroto y ensañamiento es más por motivos políticos e ideológicos que jurídicos.

Presumimos, pues, que la idea es que esas investigaciones y emblemáticos casos sigan transcurriendo en santa paz sin degenerar en el aquelarre y persecución nacional e internacional que han tenido como signo desde que se iniciaron.

Entre otras cosas buenas que nos atañen a los gobernados de esa atractiva unidad es que los proyectos presentados por el ejecutivo serán bienvenidos legislativamente para bien del proyecto de Estado en estos próximos 4 años.

Una posible complicación en la “ola” de unidad nacional sería que la oposición quedaría reducida a muy pequeñas facciones disidentes dentro de los partidos de la gran coalición santista con el apoyo de los eternos antagonistas del PDA y un reducto liberal que queda de las adhesiones de esta segunda vuelta.

La idea es que la participación indirecta dentro de la gran coalición partidaria en el próximo gobierno mermaría la feroz embestida de la oposición que ve en este gobierno de Santos el de Uribe III y vendrán con su furia a hacerlo ingobernable y desestabilizar.

Así, esta unidad sería un bálsamo reparador, no de reconciliación nacional, pero sí refrescaría el ambiente contra Santos. Algunos de la oposición cicatrizarían heridas por la frustración del rezago y habría libre tránsito de políticas de gobierno sin tanta fricción en el legislativo.

En la coalición uribista llamada popularmente “La Aplanadora” participaron: Cambio Radical, La U, conservadores, Alas Equipo Colombia y Convergencia Ciudadana y otros movimientos. En la “aplanadora” santista, habría un partido más como el liberal, tal vez el MIRA y movimientos independientes.

La legitimidad y la gobernabilidad de este gobierno tendrían una solidez que no tuvieron los últimos gobiernos, exceptuando al de Uribe, pero con fuerzas adicionales que avanzarían en compactar el Estado.

Casos vergonzosos como el de la Corte Suprema de Justicia, que parece una Fiscalía instruyendo procesos emblemáticos y reportando cada día en los medios. Que discute públicamente con el ejecutivo y persigue al legislativo por motivos políticos y otras colombianadas, podrían abordarse regulando esta rama del poder público sin tanto estorbo con el apoyo de todos los partidos en el nuevo gobierno.

Fue un gran triunfo de Uribe esa unidad que logró en el legislativo en su época y que le permitió llevar a cabo su exitoso plan de gobierno.

Con esas mayorías sometió a terribles derrotas a la oposición: Evitó mociones de censura a varios ministros en 8 años; atajaron numerosos escándalos; le obsequiaron dos elecciones presidenciales más; lo reeligieron con los votos de la provincia en 2002; Se reeligieron a sí mismos este 14 de marzo en el Congreso; le pusieron a Santos más de 6.700.000 votos en primera vuelta y están en sus marcas para este 20 de junio y listos para la próxima legislatura. Y es a esto que me refiero con Unidad Nacional.

Estoy de acuerdo con este gran movimiento de unidad porque no es justo que personajes como Ernesto Samper, Piedad Córdoba y Rafael Pardo, por motivos estrictamente ideológicos e incluso personales, hagan que todo el partido sea llevado por ellos a esa infructuosa oposición sólo por intereses mezquinos, de modo que para intereses nacionales y que incluso satisfarían los particulares, yo estoy muy de acuerdo con esta idea de la Unidad Nacional.

Nota: Leo muchas quejas de los miembros de la ola verde en contra de un presunto fraude, que les robaron las elecciones. Por Dios! De eso es lo que hablo precisamente: Que el apoyo de Santos es directamente proporcional a la victoria de su partido en las parlamentarias de este 14 de marzo. El resultado de Mockus excedió con creces su real resultado de las elecciones a congresistas.

Quién entonces “Robó” a Mockus su victoria vaticinada en las encuestadoras? Sería la ola verde que hizo mucho ruido y que al final todo se quedó en el apoyo  del 2.0 sin pasar al 1.0? Yo me inclinaría a pensar que efectivamente fueron ellos los que ilusionaron a Mockus y que se comprometieron con él a votar el domingo y no lo hicieron, fueron ellos los que al final no salieron con nada. Deberían entonces sentirse avergonzados de formular esa pregunta para culpar a los demás, porque quién “robó” a Mockus fue la misma ola verde.